La verdadera y ‘modesta’ pasión por el fútbol
No hacen tanto ruido como las grandes estrellas, ni tienen sueldos supermillonarios, ni atraen la atención de los medios. Pero son tan futbolistas como ellos, y su dedicación y esfuerzo lo corroboran. Así se vive en el fútbol modesto
JORGE GUTIERREZ.
Pese a que las horas de información deportiva están copadas por las grandes estrellas, pese a los ronaldos y zidanes que atraen toda nuestra atención, existe una realidad muy alejada del circo en que se ha convertido el deporte rey. Es el fútbol que, con enormes dosis de ilusión y de amor por este deporte, practican miles de futbolistas cada semana en unas condiciones muy alejadas de las que gozan los multimillonarios jugadores.
Para conocer esa realidad y saber cómo se vive el fútbol en un club humilde, hemos visitado al Fuenlabrada, un equipo anclado en la 3ª División que lucha jornada tras jornada, año tras año, por salir adelante.
Nació como club federado en 1975, aunque como equipo aficionado existe “de siempre”, según desvela el presidente de la entidad, el ingeniero Joaquín de Andrés. “Antes de que se hiciera este campo, yo venía de niño por aquí con las ovejas. En este mismo prado jugábamos al fútbol y aquí se hizo el estadio. Las gradas se terminaron hacia 1980”, rememora De Andrés para situar los orígenes del Fuenla.
“En esa primera temporada teníamos sólo dos equipos, uno amateur y otro juvenil”, cuenta el presidente. Desde entonces las cosas han cambiado mucho. Para empezar, el club cuenta con equipos en todas las categorías inferiores, aunque cada vez les cuesta más hacer los equipos “porque los chavales prefieren ir a hacer las pruebas al Madrid, al Atleti o al Rayo”, apostilla el entrenador del primer equipo, el ex jugador Juan Clemente.
Clemente conoce bien las interioridades tanto de las categorías menores como del Fuenlabrada, y se queja de la “comercialización” en que se ha convertido el fútbol, con la aparación de “la figura del representante y del padre, hace siete o ocho años”. Y así las cosas, el Fuenlabrada lucha por salir del pozo de la 3ª División, a la que descendió en 2001.
Detalles
UN CLUB MODESTO. Pese a ser “el Madrid o el Barça de la 3ª División”, como define al Fuenlabrada el jugador Rubén Anuarbe, los datos arrojan una fría descripción de qué es el Fuenla: tiene unos 400 socios y un presupuesto en torno a los 330.000 euros. El jugador que más cobra se lleva al mes unos 1.200 euros y, el que menos, no gana un duro. ¿Es eso amor al fútbol, o no?
HISTORIAL. El Fuenlabrada, desde su fundación, empezó jugando en 3ª Regional. Luego militó dos temporadas en 2ª Regional, después una en 1ª y subió a 3ª División en la temporada 86-87. En la campaña 92-93 quedó primero en su liga, y en 93-94 ascendió a 2ª B, en la que ha jugado hasta hace un año, cuando volvió de nuevo a 3ª. Ahora lucha por ascender.
EL CLUB. Es una sociedad anónima deportiva. Su sede está en el Campo Municipal de La Aldehuela, en la C/ La Fuente, s/n. Su teléfono es el 91 606 36 83.
“Hay que tener mucha ilusión y mucho amor por el fútbol”, afirma el capitán
Los jugadores del Fuenlabrada, lo mismo que el entrenador, el presidente, el gerente o cualquier otro empleado del club, compaginan su pasión por el fútbol y su dedicación a este equipo con su trabajo diario.
“La gente de aquí se levanta, como cualquier trabajador, a las seis o las siete de la maññana, termina su jornada y se viene aquí porque le gusta, porque también se gana un dinero que muchas veces es como otro sueldo. Aunque, indudablemente, hay que tener mucha ilusión y mucho amor por el fútbol”, afirma el capitán del primer equipo, Juan Luis de la Cal.
Este jugador, a sus 27 años, tiene experiencia en varias categorías, desde la preferente a la 2ª B, y tiene claro lo bueno y lo malo de jugar en un club como el Fuenlabrada y en la 3ª División: “Cuando juegas en una categoría superior, como 2ª B, piensas que lo malo son los viajes. Ahora, en 3ª, sólo jugamos con equipos de Madrid, y sabes que el sábado y el domingo por la tarde estarás en casa. Lo malo son los campos de tierra y las pobres instalaciones de otros equipos de esta categoría, no el del Fuenlabrada, que aspira a volver a 2ª B el año que viene”.
Esa oportunidad de ascender es lo único que espera otro jugador, Rubén Anuarde, que a sus 21 años debuta en el primer equipo del Fuenla. “Jugar aquí es como hacerlo en el Madrid o en el Barça. No juego por dinero ni nada parecido. Lo único que espero es subir a 2ª B, o más arriba, con el Fuenlabrada, y lo que venga Dios dirá”.